Cuando fallece una persona y deja más de un heredero, los bienes no quedan repartidos automáticamente: pasan a ser de todos los herederos en comunidad, hasta que se hace la partición. Es en esa etapa donde suelen aparecer los conflictos —y también donde una buena asesoría legal ahorra años de trámites.
Primer paso: la posesión efectiva
Antes de pensar en repartir nada, hay que tramitar la posesión efectiva, que es el reconocimiento legal de quiénes son los herederos. Si el causante murió sin testamento y con domicilio en Chile, la posesión efectiva se tramita en forma administrativa ante el Registro Civil. Si hay testamento, o el causante tenía su último domicilio en el extranjero, la posesión efectiva debe tramitarse ante los tribunales de justicia, con patrocinio de abogado.
Segundo paso: la comunidad hereditaria
Una vez obtenida la posesión efectiva, los herederos quedan como comuneros de todos los bienes de la herencia: nadie es dueño exclusivo de un bien específico hasta que se realice la partición. Esta etapa intermedia —la comunidad— puede prolongarse años si los herederos no se ponen de acuerdo, y mientras dura, decisiones simples (como vender o arrendar un bien) requieren el acuerdo de todos los comuneros.
Partición de común acuerdo vs. juicio de partición
Si los herederos están de acuerdo en cómo repartir los bienes, pueden hacer la partición directamente, por escritura pública, sin pasar por tribunales. Es la vía más rápida y económica.
Cuando no hay acuerdo, cualquier heredero puede pedir la partición judicial. El tribunal designa a un árbitro partidor —normalmente un abogado— que asume la función de un juez especial: tasa los bienes, recibe la prueba de cada parte sobre sus derechos, y dicta un laudo que distribuye la herencia. El árbitro puede ser designado de común acuerdo por los herederos o, si tampoco hay acuerdo en eso, por el tribunal.
Qué puede alargar una partición
- Desacuerdo sobre la tasación de los bienes, especialmente inmuebles o empresas familiares.
- Herederos que no comparecen o son de difícil ubicación (por ejemplo, viviendo en el extranjero).
- Bienes con títulos de dominio poco claros, que obligan a un estudio de títulos previo a la partición.
- Existencia de deudas o bienes gananciales que complican la masa a repartir.
Cuándo conviene sumar asesoría legal
Aunque la ley permite a los propios herederos tramitar la posesión efectiva de forma simple en el Registro Civil, la etapa de partición —sobre todo cuando hay inmuebles, empresas o desacuerdos entre herederos— es donde más conviene contar con un abogado desde el principio: la estrategia que se defina al inicio del juicio de partición suele determinar el resultado final.
En Dexia Consultores representamos a herederos en procesos de partición, desde la tramitación de la posesión efectiva hasta la defensa de sus derechos ante el árbitro partidor. Si estás en medio de una sucesión y no sabes por dónde partir, conversemos.

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